El plan anticrisis costará a EEUU más de 700.000 millones de dólares

 

El plan anticrisis costará a EEUU más de 700.000 millones de dólares

Publicado el 20/09/2008, por Gemma Martínez. Nueva York
 

El secretario del Tesoro ha enviado hoy al Congreso el borrador del texto legal que servirá para aprobar el macroplan diseñado para salvar al sector financiero y estabilizar a los mercados. El presupuesto definitivo está todavía por definir, pero superará los 700.000 millones de dólares (483.910 millones de euros), según consta en el borrador. El Gobierno comprará préstamos hipotecarios títulos respaldados por hipotecas y obligaciones de deuda colaterales (CDOs), únicamente a entidades financieras estadounidenses.


El objetivo será adquirir estos activos, ilíquidos y deteriorados, para sacarlos de los balances de las entidades financieras y sólo beneficiará a entidades estadounidenses. En el borrador del texto, el Tesoro solicita autorización para comprar estos títulos por un máximo de 700.000 millones de dólares. El programa para comprar estos activos tendrá una vigencia de dos años, y el Gobierno pide al Congreso autorización para aumentar el máximo que puede endeudarse por ley. Así podrá acudir al mercado para financiar las compras.


El macroplan, que supondrá la mayor intervención en los mercados financieros desde la Gran Depresión (1930), fue presentado ayer por George W. Bush, presidente de EEUU. Bush definió el plan como una acción "sin precedentes" para una crisis "sin precedentes". El presidente aseguró que intervenir en los mercados no le gusta, "sólo si es necesario. En esta ocasión era esencial".


La Administración Bush, republicana, ha logrado el apoyo del partido en la oposición, los demócratas. Este respaldo demócrata es clave para que el macroplan de la Administración de Bush, republicana, salga adelante, ya que los demócratas controlan la cámara y podrían vetarlo. Ayer su candidato, Barack Obama, apoyó la iniciativa de Paulson, que todavía debe definir si los activos ilíquidos deteriorados son adquiridos por una entidad de nueva creación o si amplían los poderes de alguna entidad ya existente o del propio Tesoro pero que no puede realizar esta actividad por ley. La intención de la Administración es que este tipo de títulos pueda volver al mercado si éste se estabiliza.


La gravedad de la crisis financiera obligó al Gobierno estadounidense a tener que actuar antes de que el plan pueda ser aprobado por el Congreso la próxima semana. Así lo aseguró ayer Paulson, que decretó una serie de medidas urgentes temporales, vigentes desde ayer, que incluyen como principal medida la inyección de 50.000 millones de dólares en el mercado de fondos de dinero. El pasado día 17 los inversores retiraron de este segmento del mercado 89.200 millones de dólares, según datos de Bloomberg. La inyección del Gobierno se materializará asegurando a los activos de los fondos ante posibles pérdidas de los mercados. Para estar cubiertos por esta garantía, los gestores tendrán que solicitarlo al Tesoro, previo pago de una tarifa todavía sin establecer.


Además de aliviar a los fondos, el Departamento dirigido por Paulson destinará 5.000 millones adicionales a adquirir deuda respalda por hipotecas (anteriormente ya había utilizado esta misma cifra para dar liquidez a estos activos).


Las agencias Freddie Mac y Fannie Mae, intervenidas hace dos semanas por el Gobierno, también estarán autorizadas para adquirir más titulizaciones hipotecarias. La Reserva Federal, por último, otorgará préstamos a los bancos para que puedan adquirir papel comercial de los fondos de dinero.


La presentación del plan fue utilizada por Bush y por Paulson para repasar los errores que han provocado la actual tormenta financiera, que ha provocado la desaparición de Bear Stearns, la suspensión de pagos de Lehman Brothers, la entrada de la Fed en la aseguradora AIG y la intervención de las hipotecarias Freddie Mac y Fannie Mae. Paulson, que afirmó que todavía existe una incapacidad para valorar los activos ilíquidos a fecha de hoy, admitió que el sistema regulatorio del país está "anticuado" y que esta situación ha podido tener un impacto en la situación actual de los mercados.


Bush se inclina ahora por una actuación global y expeditiva

El proyecto del Departamento del Tesoro representará una intervención decidida en los mercados, en el sentido más amplio y ambicioso posible para que su impacto sea máximo. Además, se realizará de una forma expeditiva, para que su materialización se produzca de forma inmediata. Así lo aseguró ayer el secretario del departamento, Henry Paulson, en una rueda de prensa celebrada en Washington.


Este macroplan supone un fuerte cambio en la postura que hasta ahora había adoptado la administración Bush en la crisis del crédito, optando por solucionar los problemas caso por caso conforme iban surgiendo y negando la magnitud de la crisis hasta las últimas semanas. Con esta nueva actitud, el Gobierno de Bush, que dejará la Casa Blanca en enero, después de las elecciones generales, está admitiendo que hasta ahora todas las iniciativas que ha tomado, junto con la Reserva Federal, han sido inútiles para lograr estabilizar los mercados financieros y recuperar la confianza de los inversores.


Paulson, el promotor de la iniciativa, empezó a plantearse esta necesidad en las últimas semanas, pero, reacio al intervencionismo extremo en los mercados, se resistió, hasta que la tormenta financiera de la última semana le ha forzado a tomar la iniciativa, respaldado por la Fed.



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